
Desde que asumió la prestación del servicio de energía eléctrica en parte de la región Caribe, el Grupo EPM ha desplegado una estrategia integral para fortalecer la infraestructura eléctrica, mejorar la calidad del servicio y responder a los desafíos históricos que enfrenta este territorio. Como parte de ese compromiso, ha destinado más de COP 3.6 billones para respaldar la operación de Afinia (un presupuesto 213 % superior al de los operadores anteriores) y garantizar la atención de cerca de 1.8 millones de usuarios.
Los avances se reflejan en mejoras superiores al 70 % en los indicadores de continuidad del servicio (SAIDI y SAIFI), con una reducción sostenida tanto en la duración como en la frecuencia de las interrupciones. Además, la Empresa ha instalado más de 65,000 medidores de Energía Prepago que promueven el consumo eficiente y facilitan el control del gasto por parte de los clientes y usuarios.
Sin embargo, los avances operativos no han sido suficientes para contrarrestar los desafíos estructurales que enfrenta la prestación del servicio en la región Caribe. Los altos niveles de pérdidas de energía, el fraude, las conexiones no autorizadas, la deuda a septiembre de las entidades oficiales por COP 420,000 millones, un déficit de caja mensual por aproximadamente COP 400,000 millones y el reto de incrementar el recaudo ejercen una presión permanente sobre las finanzas de la Compañía.
Afinia recupera aproximadamente COP 57 por cada COP 100 de energía comprada para atender su mercado, una brecha que restringe su capacidad para responder oportunamente las obligaciones con proveedores, contratistas y demás agentes de la cadena eléctrica. En consecuencia, la coyuntura actual ha generado tensiones sobre el flujo de caja y obliga a la Empresa a gestionar sus compromisos con criterios de priorización, responsabilidad y transparencia
“Las dificultades que hoy enfrentamos no se pueden ignorar ni minimizar. Por eso hemos optado por hablar con transparencia, asumir nuestras responsabilidades y seguir tomando las decisiones que estén a nuestro alcance para proteger el servicio. Lo más importante es evitar que esta situación termine afectando a los usuarios y a las comunidades. Ha llegado el momento de que las soluciones también se construyan de manera colectiva, con el compromiso de todos los actores llamados a garantizar la sostenibilidad del servicio de energía en la región Caribe”, indicó John Maya Salazar, gerente general de EPM y líder del Grupo EPM.
Atenea: decisión de fondo para contribuir a la sostenibilidad de la operación
Mediante la escisión de un mercado caracterizado por pérdidas de energía superiores al 40 % y niveles de recaudo cercanos al 60 %, el Grupo EPM logró separar una zona con desafíos particulares y avanzar hacia una gestión más especializada de esos territorios. Esta decisión le permitirá a Afinia concentrar sus esfuerzos financieros, comerciales y operativos en los mercados de los departamentos de Bolívar, Córdoba y Sucre, optimizar la asignación de recursos y reducir la presión que ejercían sobre la operación los indicadores más críticos del mercado transferido a Atenea.
En ese contexto, la medida contribuyó a mejorar las condiciones de gestión y focalización de recursos, pero no alcanzó por sí sola a revertir la compleja situación que Afinia viene enfrentando.
Se agotan las medidas que el Grupo EPM puede adoptar para evitar restricciones al suministro en la región Caribe
El Grupo EPM ha venido trabajando de manera articulada con autoridades nacionales y entidades regulatorias en la búsqueda de alternativas para enfrentar estos desafíos, sin encontrar aún soluciones suficientes para corregir los desequilibrios que afectan la operación.
Como parte de este esfuerzo ha presentado un portafolio de propuestas que incluyen medidas relacionadas con subsidios, opción tarifaria, mecanismos de financiamiento, apoyo a usuarios vulnerables, reducción de pérdidas, eficiencia energética, ajustes regulatorios la normalización del servicio en zonas subnormales (donde el recaudo actual es del 5 %).
Estas iniciativas buscan abordar factores estructurales que exceden el ámbito de acción de la compañía y requieren decisiones de política pública, así como acciones coordinadas entre el Gobierno Nacional, los reguladores, las autoridades territoriales y los diferentes actores del sector.
La sostenibilidad del servicio también demanda corresponsabilidad ciudadana: el pago oportuno de la energía consumida, el rechazo a las conexiones ilegales no autorizadas y la lucha contra el fraude son condiciones fundamentales para garantizar las inversiones, la calidad del servicio y la continuidad de una infraestructura esencial para el desarrollo de la región Caribe.
Hoy, la falta de liquidez impacta el cumplimento de los pagos a XM, administrador del Mercado de Energía Mayorista en Colombia, que ya notificó las obligaciones pendientes asociadas a la compra de energía de octubre, por un monto de COP 131,000 millones, para ser atendidas dentro de los plazos establecidos por la regulación.
Aunque el Grupo EPM continúa adelantado gestiones extraordinarias para conseguir recursos, atender compromisos inmediatos y evitar que el proceso avance hacia una afectación del servicio para clientes y usuarios, las medidas tomadas siguen siendo insuficientes y no alivian las dificultades estructurales de liquidez que presionan el cumplimiento de las obligaciones de Afinia con XM y demás agentes de la cadena eléctrica. Encontrar una solución resulta cada vez más urgente para garantizar la sostenibilidad de la operación y la continuidad del servicio.
Afinia reconoce el papel esencial que cumplen sus proveedores y contratistas en la prestación del servicio de energía y mantiene con ellos una comunicación permanente. La compañía continúa gestionando responsablemente sus obligaciones asociadas a la compra de energía en el Mercado de Energía Mayorista, al tiempo que impulsa espacios de diálogo orientados a construir alternativas que permitan superar la coyuntura actual. Más que un desafío empresarial, este es un reto que demanda la actuación coordinada de todos los actores llamados a garantizar la sostenibilidad y continuidad de un servicio esencial para millones de usuarios en la región Caribe.


